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Chinchiná avanza en proceso con la UNGRD, pero comunidad afectada por deslizamientos sigue a la espera de recursos

 



Más de 1.900 millones de pesos del Gobierno Nacional están comprometidos para obras de estabilización, pero los barrios afectados aún esperan el inicio definitivo de la intervención.


En una jornada de seguimiento encabezada por Mauricio Rey, asesor del Departamento de la UNGRD, se destacó el trabajo articulado entre el Gobierno Nacional y las autoridades locales para reducir los riesgos que persisten en zonas afectadas por deslizamientos en Chinchiná.


Según la entidad, el proceso administrativo avanza de manera positiva y ya se encuentra listo para dar paso a la etapa de contratación por parte del Gobierno Nacional. Las obras, que se ejecutarán con recursos superiores a 1.900 millones de pesos, estarán orientadas principalmente a la estabilización del terreno en los sectores impactados.


Como fase previa, la Alcaldía de Chinchiná adelanta labores de remoción y mitigación de material con el fin de disminuir los riesgos inmediatos. De acuerdo con las proyecciones técnicas, y siempre que las condiciones climáticas lo permitan, se espera retirar cerca de 15.000 metros cúbicos de tierra del área intervenida.


Una vez culminen estos trabajos, el municipio quedará a la espera del desembolso oficial de los recursos comprometidos para iniciar la fase definitiva de intervención. El director municipal de Gestión del Riesgo, Juan Diego López Ospina, explicó que el proyecto técnico, con presupuesto y especificaciones de obra, fue presentado ante el Gobierno Nacional y aprobado el año anterior. No obstante, su ejecución no se ha materializado debido a trámites internos del orden nacional.


Mientras los procesos administrativos avanzan en el papel, en el territorio la situación sigue siendo crítica. Los barrios Funvascar, San Carlos y Juan Pablo II continúan enfrentando las secuelas de los deslizamientos de tierra e inundaciones provocadas por las fuertes lluvias de 2025.


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El concejal Felipe Jaramillo advirtió que, mientras los recursos no sean girados, la administración municipal se encuentra limitada para avanzar en la intervención definitiva.


“Estamos pendientes de que manden los recursos del Gobierno Nacional. Una vez lleguen, se abrirán los procesos de contratación, que pueden tardar alrededor de 35 días, y luego comenzará una intervención que podría durar entre seis y siete meses”, explicó el cabildante.


Ante el estancamiento del proceso, Jaramillo presentó ante el Concejo Municipal una proposición para emitir un pronunciamiento oficial dirigido a la UNGRD, solicitando de manera urgente el giro de los recursos comprometidos.


En el documento se advierte que, pese a los esfuerzos presupuestales de la Alcaldía y al respaldo de la Gobernación de Caldas, “no ha sido posible avanzar en la ejecución de las obras debido a la falta de disponibilidad total de los recursos necesarios”.


Asimismo, se señala que los ajustes derivados del cambio de vigencia fiscal entre 2025 y 2026 han generado nuevos retrasos, mientras que los tiempos contractuales aumentan la preocupación entre las familias afectadas.


Por ahora, la comunidad continúa esperando que los recursos lleguen y que las obras prometidas se materialicen, en medio de la incertidumbre y la necesidad urgente de soluciones definitivas.

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