
A más de un año de las elecciones territoriales de 2027, en Chinchiná ya comienzan a moverse las primeras fichas de una contienda que, aunque todavía parece lejana, empieza a ocupar conversaciones, reuniones y encuentros políticos, especialmente dentro de los partidos que tendrán que definir desde ahora quiénes serán sus posibles candidatos.
El Partido Liberal, una de
las colectividades con mayor tradición electoral en el municipio, ya comienza a
mirar hacia la Alcaldía y sobre la mesa aparecen tres nombres que empiezan a
tomar fuerza dentro de esa conversación: el empresario Jorge Alejandro Uribe,
el concejal Jhon Jairo Mejía y el exconcejal Juan David Álzate Ríos, quienes
han comenzado a participar en reuniones y acercamientos con dirigentes de la
colectividad de cara a las elecciones locales.
Entre el domingo 20 y el
lunes 21 de septiembre, este medio realizó un sondeo de opinión a través de
Instagram con una pregunta directa: ¿cuál de estos precandidatos del Partido
Liberal le gusta para la Alcaldía de Chinchiná? El resultado dejó una diferencia
amplia entre los tres nombres: Juan David Álzate obtuvo el 80 % de las
respuestas, Jorge Alejandro Uribe el 12 % y Jhon Jairo Mejía el 8 %.
No se trata de una encuesta
electoral ni de una medición científica de las preferencias de los habitantes
de Chinchiná, sino de un sondeo abierto en redes sociales, con participación
voluntaria, por lo que sus resultados corresponden exclusivamente a quienes
decidieron responder; sin embargo, el ejercicio sí permite poner sobre la mesa
una conversación que ya está ocurriendo dentro del liberalismo y que
seguramente irá creciendo a medida que se acerque el calendario electoral.
El ganador del sondeo es Juan
David Álzate Ríos, de 42 años, abogado de la Universidad de Manizales, quien
cuenta con experiencia en el sector público y en la política local, pues fue
concejal de Chinchiná durante varios periodos, ejerció como abogado litigante,
fue catedrático de la Escuela de Carabineros Alejandro Gutiérrez y trabajó como
asesor jurídico externo de la Alcaldía y como defensor público.
Su nombre, además, no
resulta desconocido para buena parte del electorado local, pues su paso por el
Concejo le permitió participar en diferentes discusiones sobre el rumbo del
municipio y conocer de cerca algunas de las necesidades que han marcado la agenda
local durante los últimos años; ahora, esa experiencia tendrá que traducirse en
una propuesta si finalmente decide avanzar en una candidatura.
El Partido Liberal, mientras
tanto, tendrá que resolver una discusión interna que apenas comienza, porque no
solo deberá definir quiénes quieren competir, sino también cómo escogerá a su
candidato y qué tipo de alianzas políticas pretende construir para enfrentar
las elecciones, un proceso en el que seguramente aparecerán nuevos nombres,
acuerdos, desacuerdos y, como suele ocurrir en la política local, algunas
sorpresas.
El 80% obtenido por Álzate
entre quienes participaron muestra una diferencia dentro de ese ejercicio
digital, pero no permite anticipar el comportamiento de los electores en 2027;
falta demasiado camino y, sobre todo, falta escuchar a una parte mucho más amplia
de los ciudadanos, porque una elección municipal no se define únicamente dentro
de las estructuras de los partidos.
Seguramente, en ese camino,
el Partido Liberal tendrá que buscar alianzas y acuerdos con otros sectores,
porque una elección municipal difícilmente se construye solamente desde la
estructura de una colectividad. Por ahora, lo significativo es que ya hay tres
nombres sobre la mesa que comienzan a mover la conversación política de cara a
2027 y que tendrán que demostrar, con propuestas y trabajo, hasta dónde pueden
llegar.
La carrera apenas comienza. Adelante.

Publicar un comentario