Por: Oscar Fernando Cardona Suarez - abogado.
Poco a poco, el ambiente político comienza a cambiar en nuestros
municipios, ya vemos a los aspirantes recorriendo las calles, saludando a la
gente, repartiendo abrazos y besos, mientras empiezan a anunciarse renuncias a
cargos públicos para evitar posibles inhabilidades de cara a las próximas
elecciones, en medio de este panorama, vale la pena distinguir entre quienes
tienen verdaderas aspiraciones de servir a sus comunidades y quienes, cada
cuatro años, se hacen candidatizar para después negociar sus apoyos y ponerlos
al mejor postor, convirtiendo la política en un negocio personal
Se acercan tiempos de promesas, fotografías y demostraciones de cercanía,
pero la política no debería ser una mercancía ni las comunidades una moneda de
cambio, aspirar a un cargo público es legítimo, lo cuestionable es utilizar la
confianza de la gente como instrumento para negociar cuotas de poder, por eso,
más allá de los abrazos y los discursos, la ciudadanía debe observar las
trayectorias, las propuestas y la coherencia de quienes buscan representarla,
porque la verdadera pregunta no es quién aparece cada cuatro años con más
entusiasmo, sino quién tiene un compromiso real con el municipio y quién
simplemente espera el momento de negociar sus apoyos en beneficio propio
También hay quienes, a pesar de sus aspiraciones, no logran generar
aceptación ni en los escenarios políticos ni en las comunidades, personas cuyas
candidaturas despiertan más resistencia que respaldo y sobre las que existe una
percepción generalizada de rechazo, mientras otros, a punta de trabajo,
resultados y decisiones acertadas, han logrado ganarse un espacio y construir
credibilidad de cara a las próximas elecciones, al final, no basta con querer
ser candidato ni con tener amigos dispuestos a negociar apoyos, porque el
verdadero respaldo se construye con hechos y se pone a prueba cuando llega la
hora de las decisiones
Por ahora, el panorama sigue abierto y serán los próximos meses los que permitan ver qué aspiraciones logran consolidarse, cuáles se quedan en el camino y quiénes terminan descubriendo que una cosa es creerse candidato y otra muy distinta contar con el respaldo necesario para serlo, amanecerá y veremos, porque en política

Publicar un comentario