El empresario y candidato a la Cámara por Caldas, Mateo Hidalgo Montoya, encendió las alarmas frente al aumento del 23% del salario mínimo aprobado para el país, al considerar que la medida, lejos de representar un alivio real para los trabajadores, podría desencadenar graves efectos económicos y sociales en el corto y mediano plazo.
En su más reciente columna, Hidalgo explicó que Colombia estaría entrando en riesgo de estanflación, un fenómeno que mezcla inflación alta, menor crecimiento económico y aumento del desempleo. Según su análisis, el incremento del salario mínimo fue decidido “más por cálculo político que por rigor técnico”, lo que podría traducirse en presiones directas sobre el empleo formal, la inversión privada y el costo de vida.
El candidato advirtió que, al fijar un aumento muy por encima del crecimiento de la productividad, las empresas —especialmente las pequeñas y medianas— tendrán dificultades para sostener sus nóminas. Recordó que más del 80% del empleo nacional depende de las MIPYMES y que, ante el encarecimiento de los costos laborales, muchas podrían optar por despedir personal, evitar nuevas contrataciones o desplazarse hacia la informalidad.
Hidalgo también señaló un “efecto dominó” derivado del incremento del mínimo. En Colombia, explicó, una amplia lista de tarifas y servicios está indexada al salario: comparendos, trámites notariales, seguros obligatorios, servicios públicos y parte de la cadena de alimentos. “El trabajador recibe más en el papel, pero todo sube”, indicó, advirtiendo que el poder adquisitivo real puede terminar deteriorándose.
Este encarecimiento general, añadió, obliga a las empresas a trasladar los mayores costos a los precios finales, generando un círculo vicioso: suben salarios por decreto, aumentan precios, cae el consumo, se frena la inversión y crece el desempleo. Para Hidalgo, este escenario afecta especialmente a los hogares más vulnerables.
Otro punto crítico expuesto por el candidato es la pérdida de competitividad del país frente a mercados internacionales. Comparó la situación con países como Perú, que han logrado mantener costos laborales más racionales y mayor eficiencia productiva, ganando terreno en sectores agrícolas como el del aguacate y los cítricos.
Hidalgo fue enfático en que el debate no debe centrarse en oponerse a mejores salarios, sino en cómo lograrlos de manera sostenible. Señaló que los incrementos deben estar respaldados por productividad, tecnología, capacitación y reducción de cargas no salariales para las empresas. De lo contrario, dijo, “es una ilusión que termina golpeando precisamente al trabajador”.
Finalmente, el candidato del Centro Democrático insistió en la necesidad de un enfoque responsable: apoyar a las MIPYMES, promover la formalización, garantizar estabilidad jurídica y estimular el crecimiento real de la economía. “La estanflación no aparece de la noche a la mañana —advirtió—. Se construye con malas decisiones. Colombia aún está a tiempo de corregir el rumbo”.

