La carrera hacia el Congreso
entró en una fase decisiva y Chinchiná volvió a ocupar un lugar central en el
debate político. En diálogo con Jorge Patiño en Chinchiná Noticias, el
candidato a la Cámara de Representantes por el Pacto Histórico, Álvaro García
Velásquez, ratificó su aspiración de convertir al municipio en protagonista del
escenario nacional, acompañado por la senadora Isabel Cristina Zuleta, una de
las figuras más visibles de la izquierda en el país.
Desde el occidente de
Caldas, donde adelanta una gira territorial, García defendió una campaña
alejada de las maquinarias tradicionales y enfocada en el contacto directo con
la ciudadanía. “Chinchiná tiene una oportunidad histórica: llevar al Congreso a
un hijo de la provincia, que no se ausente y que defienda a los municipios
olvidados por la política tradicional”, afirmó el candidato.
El aspirante fue enfático en
señalar que, durante años, la representación política de Caldas ha estado
concentrada en Manizales, dejando rezagados a los municipios. Según García, esa
desconexión explica buena parte del descontento ciudadano y refuerza la
necesidad de una voz provincial en la Cámara de Representantes.
La entrevista completa en este video.
A la conversación se sumó la
senadora Isabel Zuleta, quien respaldó la candidatura de García y destacó el
crecimiento del Pacto Histórico en el Eje Cafetero. La congresista aseguró que
el movimiento ha logrado mayor acogida ciudadana y que hoy existe un ambiente
distinto frente al debate político, con más disposición a discutir temas como
seguridad, violencia y desarrollo regional.
Zuleta también lanzó
críticas a la falta de conectividad en los territorios, calificándola como una
deuda histórica del Estado. “La conectividad no es un lujo, es un asunto vital:
salva vidas, permite educación, acceso a la salud y participación ciudadana”,
señaló, al tiempo que cuestionó la gestión nacional en esta materia.
En medio de un ambiente
político marcado por la polarización, la senadora hizo un llamado a elevar el
nivel del debate y a confrontar con argumentos, no con descalificaciones. “El
país está cansado del odio. Hablar con el contradictor es una necesidad democrática”,
sostuvo.
