Un ambiente tenso, aunque en
aparente calma, se vivió este martes en la Alcaldía de Palestina. Si bien en
los últimos días circularon denuncias que advertían sobre presuntas
irregularidades y conflictos internos, la jornada administrativa transcurrió
con normalidad. No obstante, detrás de esa tranquilidad persiste un debate que
combina inconformidades laborales con un evidente trasfondo político.
La mayoría de los
funcionarios consultados por La Hora del Café aseguraron no dar validez
a los señalamientos conocidos recientemente. Varios de ellos solicitaron
mantener en reserva su identidad para evitar confrontaciones o malentendidos al
interior de la entidad. “Lo que se ha dicho no corresponde a la realidad. Aquí
se está trabajando con normalidad”, manifestó uno de los empleados. Otros
coincidieron en que las denuncias tendrían una motivación política y buscarían
llamar la atención y alterar la estabilidad que, según afirman, mantiene
actualmente la administración municipal.
De acuerdo con versiones
recogidas por este medio, al interior de la Alcaldía existiría un grupo
reducido —se habla de cinco funcionarios— que mantendría posturas críticas
frente al mandatario local. Algunas fuentes señalaron que estos empleados
intentan “imponer su propio orden” y que habría desacuerdos frente a decisiones
administrativas. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido confirmadas
oficialmente y hasta el momento no existe un pronunciamiento formal que detalle
procesos disciplinarios o situaciones administrativas que respalden dichas
versiones.
Los testimonios también
apuntan a un posible componente político en la controversia. Según fuentes consultadas, dos concejales que hacen parte de la coalición de gobierno
estarían inconformes con su nivel de participación, por lo cual estarían apoyando este escandalo para disminuir la popularidad del alcalde.
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En medio de este panorama, La Hora del Café conoció el contenido del Plan de Bienestar 2026, documento que, según la administración, fue construido con la participación de los funcionarios de la entidad. El plan está estructurado bajo el eje de Calidad de Vida Laboral e incluye estrategias orientadas al fortalecimiento de vínculos, el mejoramiento del clima organizacional, la formación permanente y el acompañamiento integral a los servidores públicos.
Entre las acciones
contempladas se encuentran reconocimientos por cumpleaños, antigüedad y
excelencia en el servicio; incentivos por puntualidad; jornadas institucionales
como el Día del Servidor Público, el Día de la Familia y actividades de
integración decembrina; así como medidas de flexibilidad laboral en casos
justificados y acompañamiento psicosocial. También se proyectan capacitaciones
permanentes, auxilios educativos y programas de preparación para funcionarios
próximos a pensionarse.
Desde la administración municipal, este plan es presentado como una hoja de ruta para fortalecer la integración interna y consolidar un equipo de trabajo articulado. Sin embargo, más allá de las versiones encontradas, el episodio evidencia que el debate no es exclusivamente administrativo, sino político. En municipios pequeños, el ambiente laboral dentro de la Alcaldía impacta directamente la gobernabilidad y la percepción ciudadana.

