Un llamado desesperado y cargado de preocupación lanzó el gerente del Hospital Santa Sofía, Carlos Alberto Piedrahita, al presidente Gustavo Petro, al advertir que el país atraviesa una profunda crisis en el sistema de salud. “Con el dolor en el alma y la mano en el corazón”, el directivo aseguró que la situación ya es insostenible y requiere decisiones urgentes desde el Gobierno Nacional.
Durante su intervención, el gerente expuso cifras que reflejan la magnitud del problema en Caldas: más de 200.000 fórmulas médicas pendientes de entrega para población vulnerable en lo corrido del año, una situación que golpea directamente a los sectores más pobres. Municipios como Chinchiná registran más de 17.000 fórmulas sin entregar, mientras que en Palestina y el corregimiento de Arauca la cifra supera las 10.000, evidenciando un colapso en la dispensación de medicamentos.
El pronunciamiento también incluyó una crítica directa a la operación de la Nueva EPS, señalada como una de las principales responsables de la falta de entrega de tratamientos. Piedrahita fue enfático en que esta situación no solo refleja fallas operativas, sino una crisis estructural del sistema que afecta a miles de colombianos que hoy no están recibiendo sus medicamentos a tiempo.
El gerente hizo un llamado a Petro para que actúe con “voluntad política”, inyecte recursos al sistema de salud y avance en la capitalización de la Nueva EPS. “Estamos en crisis y es hora de resolverla”, concluyó, en un mensaje que hoy resuena con fuerza en el departamento y pone nuevamente sobre la mesa el debate nacional sobre el estado real de la salud en Colombia.
