El gerente general de la ILC, Diego Angelillis Quiceno, explicó que la innovación fue desarrollada en alianza con una multinacional francesa con experiencia en grandes marcas internacionales. “Somos los únicos a nivel nacional que tenemos ese sello en los licores, que le permite a la gente, con un escaneo muy sencillo y la digitación de un número, tener la certeza de que la botella que tiene en sus manos es original”, afirmó.
El sistema combina tecnologías físicas y digitales como código QR, variogram, referencia serializada, tinta ultravioleta y un código único denominado Datacrypt, que funciona como una “huella dactilar” irrepetible para cada botella. Con solo escanear el código y validar la información, consumidores y autoridades pueden confirmar en tiempo real la procedencia del producto.
La iniciativa surge como respuesta al impacto de la adulteración y el contrabando en el país. Según datos de Euromonitor (2020), Colombia deja de percibir más de 678 millones de dólares anuales en impuestos por cuenta de bebidas ilegales, una problemática que también representa riesgos para la salud pública.
Además de la implementación del sello, la ILC adelanta campañas de divulgación y procesos de capacitación con autoridades como la Policía Fiscal y Aduanera, la Dian y entidades territoriales, con el fin de fortalecer los controles y facilitar la identificación de productos legales en el mercado.
“Este sello no solo acerca al consumidor y le brinda seguridad, sino que también mejora la eficacia de los operativos de control, permitiendo verificar la autenticidad del licor con un solo clic”, agregó Angelillis Quiceno.
Con esta estrategia, la Industria Licorera de Caldas se posiciona como pionera en la transformación digital del sector de bebidas alcohólicas en el país, reforzando sus acciones contra la ilegalidad y apostando por la innovación como herramienta clave para proteger al consumidor y al mercado formal.
