La Administración Municipal concertó una salida temporal para que los estudiantes de Santa Teresita regresen a las aulas. La Alcaldía dejará de utilizar espacios del Bartolomé Mitre para facilitar la reubicación de los alumnos afectados por el terremoto.
El regreso de los estudiantes a las aulas después del terremoto del 10 de agosto llevó a la Alcaldía de Chinchiná a tomar decisiones que implican ceder espacios y reorganizar el funcionamiento de varias instituciones educativas. En medio de las dificultades, el alcalde Carlos Alberto Riveros decidió priorizar el retorno a la presencialidad y buscar soluciones para los alumnos que permanecían afectados por los daños en sus colegios.
Una de las principales medidas se acordó durante una mesa de concertación intersectorial en la que participaron la Alcaldía, la Secretaría de Educación de Caldas, los rectores de las instituciones educativas Bartolomé Mitre y Santa Teresita y representantes de padres de familia de la sede Santa Juana de Arco.
El acuerdo permitirá que los estudiantes de bachillerato de Santa Teresita sean trasladados temporalmente a la sede Santa Juana de Arco, mientras se realizan los estudios técnicos y se define el futuro de la infraestructura de este colegio, afectado por el sismo.
La decisión exigió reorganizar también a los estudiantes que actualmente utilizan Santa Juana de Arco. Los alumnos de básica primaria de las sedes Santa Juana de Arco y Francisco José de Caldas, pertenecientes al Bartolomé Mitre, serán trasladados temporalmente a las renovadas instalaciones de la sede Francisco José de Caldas.
La disposición del alcalde también quedó reflejada en una decisión que afecta directamente a la Administración Municipal. Desde el terremoto, varias dependencias de la Alcaldía venían funcionando temporalmente en el aula máxima del Bartolomé Mitre, debido a los daños en la sede administrativa.
Para facilitar la solución educativa, Riveros anunció que la Administración Municipal desocupará este espacio y se trasladará temporalmente al Centro Cultural. De esta manera, el aula máxima podrá quedar disponible dentro de la reorganización de los espacios educativos.
“Esto con el fin de garantizar los derechos de la educación a todos los niños de nuestro municipio”, explicó el alcalde al referirse a los acuerdos alcanzados durante la mesa de concertación.
La decisión también busca mantener el carácter temporal de la reubicación de Santa Teresita. Según la Administración Municipal, el propósito no es trasladar definitivamente a los estudiantes, sino garantizarles la presencialidad mientras avanzan los estudios y se define el proceso que permitirá recuperar su sede.
La Administración Municipal planteó que la emergencia obliga a las comunidades educativas a actuar con solidaridad y entender que los espacios deben ponerse al servicio de quienes más los necesitan en este momento.
Santa Juana de Arco continuará vinculada a la comunidad educativa del Bartolomé Mitre, pero durante la emergencia servirá temporalmente para recibir a los estudiantes de Santa Teresita. A su vez, los alumnos de primaria serán trasladados a las aulas renovadas de Francisco José de Caldas.
Con esta reorganización, la Administración Municipal y la Secretaría de Educación de Caldas buscan que desde este lunes los estudiantes afectados por el terremoto puedan regresar a las clases presenciales, mientras se adelantan las actuaciones necesarias para recuperar las sedes educativas.
La apuesta de la Alcaldía es que, en medio de las dificultades provocadas por el sismo, la discusión no se centre en quién conserva un espacio, sino en cómo se garantiza el derecho de los estudiantes a regresar a las aulas.
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