El concejal de Chinchiná, Jonathan Marín Henao, alzó su voz en la Asamblea de Risaralda para defender los intereses de los caldenses en medio del debate sobre el futuro del corredor de Autopistas del Café. En una intervención respetuosa pero contundente, dejó clara la postura de la región frente a un tema que hoy genera incertidumbre y tensión política.
Durante su exposición, el cabildante insistió en que la decisión sobre el modelo de operación del corredor no puede estar marcada por ideologías, sino por criterios técnicos y evidencia. Defendió el modelo concesionado al señalar que ha permitido mejores resultados en infraestructura vial, mayor inversión y mantenimiento constante, en contraste con el modelo estatal, que —según explicó— enfrenta limitaciones presupuestales y problemas de deterioro en las vías.
Marín también advirtió sobre la falta de claridad del Gobierno Nacional frente al futuro del proyecto, una situación que podría frenar obras clave y afectar directamente a territorios como Chinchiná. En ese sentido, hizo un llamado a tomar decisiones responsables que garanticen equidad, inversión y desarrollo para el Eje Cafetero.
Las frases más contundentes de su intervención:
• “La decisión sobre el futuro del corredor debe ser técnica y no ideológica.”
• “Los modelos de concesión han demostrado mejores resultados que el modelo estatal.”
• “El 95% de las vías concesionadas en Colombia están en buen estado.”
• “Las vías manejadas por Invías presentan mayores niveles de deterioro.”
• “Hoy hay incertidumbre porque el Gobierno Nacional no ha tomado una decisión.”
• “Si no se define el modelo, el corredor podría quedar bloqueado por varios años.”
• “Las concesiones garantizan inversión, mantenimiento y operación constante.”
• “El modelo estatal tiene limitaciones presupuestales para ejecutar grandes obras.”
• “Chinchiná necesita equidad en la distribución de inversiones y beneficios.”
• “El futuro de Autopistas del Café debe basarse en datos: dato mata relato.”
Los puntos clave de la intervención
El concejal centró su mensaje en un debate de fondo: definir si el país debe continuar con el modelo de concesiones o regresar a un esquema completamente estatal. Para sustentar su postura, presentó cifras que evidencian el crecimiento y la calidad de las vías concesionadas en Colombia, frente a las dificultades del modelo público.
Asimismo, cuestionó la falta de decisión del Gobierno Nacional, advirtiendo que el silencio institucional podría traducirse en retrasos y pérdida de oportunidades para la región. También puso sobre la mesa el riesgo de que los recursos de peajes no regresen al territorio, afectando la inversión local.
Marín insistió en la necesidad de garantizar justicia para municipios como Chinchiná, que han soportado una alta carga en materia de peajes, y subrayó que aún existen obras pendientes que requieren millonarias inversiones para consolidar el desarrollo vial del Eje Cafetero.
