La infraestructura, cerrada desde 2019, podría volver a operar en 2026 tras inversiones superiores a los $3.000 millones.
Después de seis años de permanecer fuera de operación, la Planta de Beneficio Animal de Chinchiná avanza en su proceso de recuperación con la meta de volver a prestar servicio antes de finalizar 2026.
El proyecto fue revisado durante una visita realizada por el gobernador de Caldas, Henry Gutiérrez Ángel, y funcionarios de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, quienes verificaron el estado de las obras de adecuación y equipamiento que buscan cumplir los requisitos exigidos por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA).
La central de sacrificio suspendió voluntariamente sus operaciones en 2019 y desde entonces ha sido objeto de un proceso de modernización para adaptarse a las normas sanitarias vigentes. De obtener la habilitación, se convertiría en la quinta planta de beneficio animal puesta en funcionamiento durante la actual administración departamental.
Según la Gobernación de Caldas, la recuperación de esta infraestructura permitirá fortalecer la cadena cárnica regional, mejorar las condiciones de inocuidad alimentaria y generar nuevas oportunidades económicas para el municipio y el departamento.
El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas, Marino Murillo Franco, señaló que la planta pasó de ser una infraestructura sin uso a convertirse en un proyecto estratégico para la región gracias a las inversiones realizadas y al seguimiento técnico adelantado durante los últimos años.
Además de garantizar condiciones sanitarias para el sacrificio de bovinos y porcinos, la planta busca convertirse en una fuente de empleo y dinamización económica para Chinchiná, uno de los principales centros productivos del departamento.
Más de $3.000 millones invertidos
De acuerdo con cifras oficiales, entre 2019 y 2026 se habrán invertido $3.069 millones en la recuperación y fortalecimiento de la planta.
Los recursos han sido destinados a obras de adecuación interna y externa, mejoras en infraestructura, cumplimiento de requisitos sanitarios y adquisición de equipos necesarios para su operación.
Si el cronograma se cumple, Chinchiná volverá a contar con una planta de beneficio animal habilitada, una infraestructura considerada clave para los productores pecuarios del centro-sur de Caldas y para el fortalecimiento de la competitividad del sector agropecuario regional.
